ERITROPOYESIS
EN LA INSUFICIENCIA RENAL CRÓNICA.
Bustamante J, Cebollada J, Cerezo
S, Gutiérrez-Colón JA, Martínez-Castelao A, Mauri JM,
Monfà JM, Ocharán J, Oliver JA, Romero R.
I. CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DE LA
ANEMIA EPOETIN DEFICIENTE DE LA INSUFICENCIA RENAL CRÓNICA.
1.DIAGNÓSTICO DE LA ANEMIA ASOCIADA
A I.R.C. EN EL PACIENTE EN DIÁLISIS Y EN PREDIÁLISIS.
(CONSENSO 1)
1. 1. CONCEPTO:
Anemia es toda reducción de las cifras de hematocrito y hemoglobina
por bajo del límite inferior de la población correspondiente.
Aunque prepúberes y mujeres premenopáusicas ofrezcan niveles
de hematocrito y hemoglobina ligeramente inferiores a los observables
en el varón adulto y en la mujer postmenopáusica, la razón
práctica impone unificar criterios respecto del momento de indicar
el inicio del estudio del estado anémico a todo caso con niveles
de hematocrito < 36% y Hb < 12 gr/dl.
(COMENTARIO).
Los valores indicativos de normalidad
en la eritropoyesis varían en función de la edad y del sexo,
así como de la capacidad de fertilidad (1) (tabla 1).
Tabla 1.
ERITROPOYESIS
CONCEPTO DE NORMALIDAD.
CRITERIO ABSOLUTO
HOMBRE Hb 14.5±1.5 Htc 43±6 (37)
MUJER premen. 14.0±2.0 41±5 (36)
menopaus. 15.5±2.0 47±6 (41)
Wintrobes
Clinical Hematology p 2303,1993.
Aún siendo cierto que niveles inferiores son diagnósticos
de anemia, en la insuficiencia renal el inicio del estudio de la anemia
cabe cuando la reducción del nivel de Hb sobrepasa el umbral a
partir del cual la anemia es capaz de generar morbilidad.Esta circunstancia
se ofrece cuando los niveles indicadores de eritropoyesis caen por bajo
del 80% del valor medio de normalidad, o sea, cuando el Htc< 36% y
la Hb < 12 gr/dl. (2-5) (EVIDENCIA)
(CONSENSO 2)
1. 2. CASOS PARTICULARES
El diagnóstico de anemia (cifra de Hb-Htc) es relativo, como se
ha dicho, por cuya razón deberá ser el criterio médico
el que prevalezca en la definición del nivel o niveles de marcador
(es) diagnóstico (s) de anemia en situaciones especiales de patologías
tales como la hipertrofia ventricular izquierda, enfermedad diabética,
cardiopatía isquémica o arteriopatía periférica,
gestación o disfunción del injerto En estas circunstancias
el criterio médico puede aconsejar corregir-al alza o a la baja-
los valores requeridos comunmente para el diagnóstico de anemia.
(6-11) (EVIDENCIA).
1.3. MÉTODO.
(CONSENSO 3)
EXCLUSIÓN DE OTRAS CAUSAS DE ANEMIA
El diagnóstico de anemia secundaria a IRC exige la práctica
de un diagnóstico diferencial que permita excluir otras causas
de anemia cual son hemopatías, hemólisis, depresión
medular, déficit nutricional, neoplasia, infección-inflamación
crónica, hipotiroidismo , hemorragia y toxicidad, con particular
referencia a la toxicidad de fármacos como los inmunosupresores,
los IECA o los ARA II.
(CONSENSO 4)
1. 4. PARÁMETROS ANALÍTICOS
RELEVANTES.
La cuantificación de la eritropetinemia no constituye requisito
indispensable por lo que, amén de los estudios específicos
dirigidos a descartar cada tipo de anemia virtualmente posible, se valorarán-
en función de las posibilidades- los siguientes parámetros:
HEMOGLOBINA < 12 gr / dl (EVIDENCIA).
HEMATOCRITO < 36 % (EVIDENCIA).
% ERITROCITOS HIPOCROMOS > 10 % (EVIDENCIA)
HEMOGLOBINA RETICULOCITARIA (OPINIÓN)
FERRITINA > 100 ng / ml (EVIDENCIA)
ÍNDICE DE SATURACIÓN DE LA TRANSFERRINA > 20 % (EVIDENCIA)
COMENTARIO.
La capacidad diagnóstica de las cifras de Htc y de Hb se hallan
en la base de la evidencia para el diagnóstico de la anemia epoetin
deficiente, al igual que lo están - como luego se desarrollará-
los valores de feritina sérica y el índice de saturación
de la transferrina.
Así mismo, existe evidencia de que en condiciones de normalidad
el porcentaje de eritrocitos hipocromos es inferior al 25%. Este
indicador refleja disponibilidad e incorporación del hierro almacenado.
Aplicado al caso particular de la anemia de la IRC se ha objetivado que
valores de hipocromia eritrocitaria superiores al 10% son indicativos
de ferropenia.
Es escasa aún la documentación concerniente a los niveles
diagnósticos de reticulocitos hipocromos o del receptor sérico
soluble dela transferrina. El primero parece ser indicativo del estado
del metabolismo férrico, mientras que el segundo parece indicar
eritropoyesis efectiva. El interés de los datos reportados y la
necesidad de mayor conocimientos al respecto son la razón por la
cual se cita el método (12,13).
II. METABOLISMO DEL HIERRO
Y ANEMIA EPOETIN DEFICIENTE.
2. 1. METABOLISMO DEL HIERRO Y DIAGNÓSTICO
DE ANEMIA EN EL PACIENTE DIALIZADO.
INTRODUCCIÓN.
Una eritropoyesis normal precisa, entre otros elementos, de una adecuada
disponibilidad del hierro necesario para la síntesis de Hb. (EVIDENCIA)
Los indicadores al efecto (tabla 2) reflejan distintas vertientes del
metabolismo del hierro y su aplicabilidad puede verse condicionada por
la situación o contexto clínicos. Así, la valoración
de la ferritina o de la transferrina podrán ser objeto de cuestión
en contextos de estrés, procesos agudos, inflamación, infección
o neoplasia, entre otros, en tanto que los indicadores de transferencia
e incorporación (% de eritrocitos hipocromos o la tasa de Hb en
reticulocitos) pueden perder fiabilidad ante contextos como el hiperesplenismo,
posibles intoxicaciones o ante metabolopatias asociadas.
Tabla 2.
INDICADORES (EVIDENCIA)
Fe++BIODISP. ÍNDICE de SAT. de la TRANSF.
Fe++DE DEPÓSITO FERRITINA
Fe++TRANSFERIDO % de ERITROCITOS HIPOCROM.
Hb RETICULOCITARIA (OP)
Al igual que existen disparidades entre los criterios de eritropoyesis
de normalidad y los diagnósticos de anemia, se aprecian también
divergencias entre los criterios indicativos de metabolismo férrico
normal (tabla3) y los indicativos de déficit férrico en
el paciente IRC en diálisis (tabla 4). (EVIDENCIA). La razón
de estas divergencias radica en la presencia en el paciente insuficiente
renal de mecanismos bloqueadores de la transferencia del hierro, en su
mayor parte desconocidos.
Tabla 3
INDICADORES Y DÉFICIT FÉRRICO ABSOLUTO (EVIDENCIA).
FERRITINA < 12 ng / ml
ÍNDICE DE SAT. TRANSF < 16 %
ERITROCITOS HIPOCROMOS > 2.5 %
(CONSENSO 5)
2. 2. METABOLISMO DEL HIERRO
Y DIAGNÓSTICO DE FERROPENIA EN EL PACIENTE DIALIZADO.
Tabla 4
INDICADORES DE DÉFICIT FÉRRICO EN LA IRC-DIÁLISIS.
(EVIDENCIA).
FERRITINA < 100 ng / ml
ÍNDICE DE SAT. TRANSFERRINA < 20 %
ERITROCITOS HIPOCROMOS > 10 %
En el paciente dializado existe consenso internacional documentado en
la EVIDENCIA que permite asumir sin duda los valores de ferritina, índice
de saturación de la transferrina y % de eritrocitos hipocromos
indicados en la tabla 4.
Para mayor certidumbre es menester el indicativo simultáneo de
dos de los marcadores indicados. Y ello en la medida de evidencias según
las cuales la respuesta a la epoetina es independiente de la tasa inicial
de ferritina cuando situada entre 100 y 200 ó mas de 200 ng / ml.
(14).
(EVIDENCIA)
(COMENTARIO)
Existen datos consistentes que certifican mayor frecuencia de respuestas
con administración de dosis menores cuando los niveles de ferritina
sérica sobrepasan los 100 ng / ml. Este criterio indirecto ha servido
para definir aproximativamente- que no taxativamente- el dintel de normalidad
de los depósitos de hierro en el paciente dializado (15). Ello
no excluye la posibilidad de respuesta en el caso concreto pero sugiere
fuertemente la necesidad de emplear dosis innecesariamente elevadas (16).
(CONSENSO 6)
2. 3. METABOLISMO DEL HIERRO Y DIAGNÓSTICO
DE FERROPENIA EN EL PACIENTE ANÉMICO EN PRE-DIÁLISIS.
En el caso del paciente en prediálisis, sin embargo, una óptima
respuesta a la epoetina, así en frecuencia de respuestas como en
requerimientos, puede observarse a partir de niveles séricos de
ferritina inferiores (EVIDENCIA). Por ello y en la medida de las dificultades
que la administración de hierro entraña en estos pacientes
es por lo que en el paciente con IRC en situación de prediálisis
se propone considerar la existencia de ferropenia cuando los niveles de
ferritina sean < de 60 ng / ml (OPINIÓN), el índice de
saturación de la transferina < de 20 % o la tasa de eritrocitos
hipocromos > 10 %.
(COMENTARIO)
El paciente con anemia renal epoetindeficiente responde más- con
mayor frecuencia- y mejor- con dosis menores- que su homólogo en
diálisis. La utilización del hierro de depósito ofrece
menor bloqueo y es por ello que no se hallan respuestas ni dosis divergentes
según si la ferritinemia inicial fue superior a los 100 ng / ml
o moderadamente inferior con un rango entre los 50 100 ng / ml.
(EVIDENCIA).
Si bien la posibilidad de respuesta eritropoyética admite permitir
un mas amplio margen de ferritinemia, los indicadores de ferropenia funcional,
el % de eritrocitos hipocromos o el contenido de hemoglobina reticulocitaria
no experimentan cambio respecto de los señalados en el paciente
dializado. Estos marcadores reflejan la capacidad de transferencia efectiva
del hierro en depósito y por tanto su real disponiblidad funcional.
III. CRITERIOS TERAPÉUTICOS
EN EL TRATAMIENTO DE LA ANEMIA EPOETIN DEFICIENTE DE LA INSUFICIENCIA
RENAL CRÓNICA.
3. FERROTERAPIA.
(CONSENSO 7)
3.1 OBJETIVOS.
Los objetivos de la ferroterapia consisten en:
Superar los niveles de ferropenia (EVIDENCIA).
Favorecer la respuesta a la epoetina (EVIDENCIA).
Deberá pretenderse, por tanto:
Alcanzar y mantener los niveles de ferritina entre los 100-300 ng /ml
si de un paciente en hemodiálisis se trata. (EVIDENCIA).
En caso del paciente en situación de prediálisis o en diálisis
peritoneal debe considerarse alcanzar y mantenerles la ferritina entre
los 60-300 ng / ml. (OPINIÓN).
En cualesquier caso el índice de saturación de la transferrina
deberá superar el 20% (EVIDENCIA) sin superar el 50% (OPINIÓN).
De general aplicación es también el logro de una tasa de
eritrocitos hipocromos < del 10%. (EVIDENCIA).
La no asunción del IST objetivo o de una tasa de hipocromia eritrocitaria
< 10% permitirá situar el nivel de ferritina en los 500 mg.
Valores de feritina superiores a los 500-600 mg pueden constituir riesgo
(OPINIÓN) y no conllevan incremento significativo de la eritropoyesis
salvo en caso de apreciarse incremento del % de eritrocitos hipocromos.
(EVIDENCIA).
(CONSENSO 8).
3.2 PREVENCIÓN DE LOS
RIESGOS DE LA FERROTERAPIA IV.
Deberán evitarse:
los efectos adversos derivados de hipersensibilidad detectando al paciente
sensible mediante aplicación sistemática del control de
tolerancia.(EVIDENCIA)
La saturación de la transferrina mediante adecuado ajuste del tiempo
de infusión. (EVIDENCIA)
La sobrecarga de los depósitos férricos, que, aparte de
presuponer acúmulo de hierro en órganos y tejidos (EVIDENCIA)
puede potenciar el proceso oxidativo (OPINIÓN)
(COMENTARIO)
La respuesta eritropoyética de la epoetina no depende unicamente
del estado de los depósitos de hierro. Su naturaleza multifactorial
explica la ausencia de correlación entre niveles de ferritina y
los niveles de Hb observados tras tratamiento, tanto en los pacientes
en prediálisis como en los dializados.(EVIDENCIA). Parece, pues,
razonable plantear la ferroterapia en base a un objetivo de ferritina
suficiente, entendiendo por tal ese nivel de ferritina que satisface los
requerimientos hemopoyéticos inducidos por la epoetina. Toda vez
que la mayoría de los casos responde adecuadamente con ferritinemias
entre 100-300 ng /ml es razonable sugerir estos valores como primer objetivo.
En caso de no respuesta o de respuesta insuficiente resulta aceptable
mantener la terapia marcial hasta lograr valores de ferritina alrededor
de los 500 ng / ml.(EVIDENCIA).
La ferroterapia no debe ser por defecto ni tampoco por exceso. Ajustar
la posología del hierro requiere la monitorización de la
ferritina en función de la respuesta eritropoyética (EVIDENCIA).
La administración de hierro, y , en particular , su sobredosificación
se han asociado a manifestaciones de sobresaturación de la transferrina,
shock, y sepsis, así como acumulación en corazón,
hígado, páncreas y músculo, además de cefalalgia,
algias musculares y otras expresiones mórbidas menores (EVIDENCIA).
Siendo, además, el Fe el agente oxidante mas potente, existe la
sospecha no confirmada aún- de su posible implicación
en la morbimortalidad cardiovascular de los pacientes dializados (33).
(CONSENSO 9)
3. 3. VÍAS DE ADMINISTRACIÓN
DEL HIERRO. VÍA ORAL.
Administración de Fe por vía oral.
El hierro administrado via oral se absorbe escasamente. En los pacientes
en prediálisis o en diálisis peritoneal la presencia de
IST> a 16% o de ferritinas> 60 ng / ml reducirá todavía
mas la capacidad de absorción, mientras que los pacientes hemodializados
a ello añadirán la pérdida hemática imputable
al procedimiento. (EVIDENCIA)
Consecuentemente:
En todo tipo de pacientes y muy especialmente en los enfermos en prediálisis
o en diálisis peritoneal puede ser aconsejable un período
de prueba inicial durante 2-4 meses. (OPINIÓN). En este caso las
dosis deberán ser de al menos 200 mg / dia distribuida en una o
tres tomas. ( EVIDENCIA).
Su administración se realizará 2-3 horas después
de comidas, especialmente en aquellos pacientes tratados con sales cálcicas
como quelantes del Pi (EVIDENCIA).
(CONSENSO 10)
3. 4. VÍAS DE ADMINISTRACIÓN
DEL HIERRO. VIA INTRAVENOSA.
Administración de Fe por vía intravenosa.
La vía intravenosa permite reponer eficazmente el déficit
férrico en todos los casos y particularmente en los pacientes en
hemodiálisis (EVIDENCIA).
Estará indicada en toda ferropenia en contexto de anemia asociada
a insuficiencia renal. Su indicación será preceptiva en
caso de ausencia de respuesta a la prueba de administración oral.
(EVIDENCIA)
(CONSENSO 11)
3.5. ADMINISTRACIÓN
DEL HIERRO POR VÍA IV.
La ferroterapia exige adecuar la posología y forma de administración
según la naturaleza de las sal férrica indicada.
Fe-Sacarosa: (comercializado en España como VENOFER®)
En hemodiálisis: Dilución de 5 ml (100 mg Fe) en um máximo
de 100 ml de sol salina 0.9%. Es recomendable realizar un control de tolerancia
mediante infusión de 25 ml (25 mg) de la solución en 15
min. En ausencia de reacción adversa se administrará el
resto de la perfusión a ritmo no superior a 50 ml en 15 min (la
infusión entre 45-120 min garantiza menor incidencia de reacciones
adversas). La pauta podrá administrarse entre 1-3 veces por semana
hasta alcanzar los 1000 mg.
En Pre-diálisis y en diálisis peritoneal: Se podrán
diluir hasta 10 ml (200 mg Fe) en 100 ml de sol. salina. La frecuencia
de administración no puede ser superior a la establecida para los
dializados ni debería ser inferior a 1 dosis cada 1-2 semanas hasta
alcanzar los 1000 gr de dosis final.
Fe-Gluconato: (Importado. Ferrlecit)
Dilución de 1 ml (62.5 mg) en 50 ml de sol. salina en infusión
de 45-60 min. Esta pauta podrá aplicarse entre 1-3 veces por semana,
proponiéndose como idóneo no sobrepasar las dos infusiones
por semana durante 8-10 semanas.
Fe-Dextrano: (Importado. FERCALYL, COSMOFER, FERUM HAUSSMANN)
En los pacientes en hemodiálisis se administrará tras dilución
de 100 mg en 50 ml de sol. salina o glucosada, infundiendo en 30-60 min.
Esta pauta se podrá repetir con frecuencia máxima trisemanal
y hasta alcanzar una dosis límite de 1000 mg.
La dosis de mantenimiento será de un inyectable (65.2 ó
100 mg, según compuesto férrico) cada 1-2 semanas y en función
de los niveles de ferritina.Razones de estabilidad exigen evitar diluciones
superiores a la indicada, así como prologar la administración
mas allá de 4 horas.
En los pacientes en prediálisis y en diálisis peritoneal
las infusiones de hierro deberán intentar respetar los vasos venosos
susceptibles de potencial utilización como acceso vascular.
(COMENTARIO)
Existe un reducido grupo de pacientes en prediálisis, que aún
es mas pequeño en diálisis peritoneal, capaz de responder
satisfactoriamente a los aportes orales de hierro, mientras que en hemodiálisis
tal condición es prácticamente inexistente. Este motivo
justifica la prueba oral en los primeros y la desaconseja en los últimos
salvo que circunstancias especiales obliguen a su recurso.
Debe hacerse hincapié en la necesidad del mas riguroso control
de los potencialmente graves efectos adversos asociados a la ferroterapia
intravenosa. Se debe insistir en la imprescindible necesidad del control
de tolerancia, del ajustado de la posologia al tipo de sal férrica
y de la adecuación de la dosis total a los objetivos de ferritina
y de saturación de la transferrina rescto del grado de recuperación
de eritropoyesis obtenido.
El Fe-Gluconato se presenta en inyectables de 62.5 y 125 mg. La dosis
de 62.5 mg es de uso mas común debido al riesgo de sobresaturación
de la transferrina que esta sal férrica ofrece cuando administrada
en tiempos de infusión inferiores a 30 min y , particularmente,
con la administración de dosis superiores a 100 mg, a pesar incluso
en este caso de prolongar la infusión hasta las 4 horas.(EVIDENCIA)
El Fe-Sacarato es de reciente introducción en España por
lo que la experiencia acumulada en el país es aún escasa.
La documentación europea indica que la posibilidad de que una dosis
de 100 mg pueda provocar sobresaturación de la transferrina depende
de si la tasa de transferrina sérica es inferior a 180 mg %.(EVIDENCIA)
El Fe-Dextrano ofrece un 0.65% de efectos adversos graves, lo que le hace
el mejor tolerado, a poca distancia del sacarato y con diferencia del
gluconato. En pre-HD pueden administrarse dosis de500-1000mg en 250 de
solución salina o glucosada en infusión de 60 min.(En Europa
se recomiendan dosis de 200-1000)
IV. LA EPOETINTERAPIA.
INTRODUCCIÓN
Razones de eficacia y ahorro justifican los consejos de las guías
dirigidos al empleo casi exclusivo de la vía subcutánea
para toda epoetina.(EVIDENCIA).
En prediálisis y diálisis peritoneal la indicación
de la vía se sustenta, además, en la medida que evita el
castigo de vasos venosos potencialmente necesarios como acceso vascular.
Sin embargo, esta vía- en la medida que estos pacientes usualmente
se autoadministran el fármaco- no garantiza ni adecuada adhesión
ni adecuada conservación doméstica de la epoetina.(EVIDENCIA).
La vía peritoneal, aplicable a los pacientes en DP requiere dosis
superiores a las indicadas para la vía endovenosa, una manipulación
añadida y tampoco garantiza una adecuada conservación.(EVIDENCIA).
En el paciente hemodializado la epoetina se administra vía subcutánea
antes de la descoagulación o por vía endovenosa durante
la sesión. En este caso la vía endovenosa ofrece ventaja
en los casos de adhesión dudosa, manipulación y conservación
cuestionables o que rechazan la punción.(EVIDENCIA).
Las recientes disposiciones impiden el uso de la epoetina-alfa por esta
vía en razón de prevenir una potencial eritroblastopenia
(17) (EVIDENCIA). La reciente descripción de casos de eritroblastopenia
asociados epoetina-beta (18) (EVIDENCIA) permite considerar la posibilidad-
manifestada por el Laboratorio Amgen en su escrito dirigido a los nefrólogos
de fecha 2002- de que podría tratarse de un efecto de grupo farmacológico,
por ende extensible a todas las epoetinas.(OPINIÓN).
(CONSENSO 12)
4. 1. EL OBJETIVO DE Hb.
El tratamiento con epoetina debe pretender alcanzar valores estables de
Hb entre 12 y 13 gr % (EVIDENCIA). La obtención de estos niveles
estables deberá asociarse con frecuencia a la episódica
aceptación de niveles de Hb superiores a los 13 gr %. (EVIDENCIA).
(COMENTARIO)
Las guías europea y americana sitúan el objetivo terapéutico
de Hb en los 11 gr %. Sin embargo estas mismas guías, en especial
la DOQI, señalan beneficios en complicaciones y calidad de vida
con objetivos de 12 gr % o superior.(EVIDENCIA).
Multitud de razones- médicas unas y otras no- podrían argüirse,
pero lo cierto es que tratando en base a este objetivo una mayoria de
pacientes americanos, europeos y, en particular, españoles no alcanzan
el nivel de Hb 11 de modo estable (EVIDENCIA) y que los pacientes con
Hb inferiores 11 presentan mayor mortalidad anemia-dependiente.(32).(EVIDENCIA).
(CONSENSO 13)
4. 2. TIEMPO DE ASUNCIÓN DEL
OBJETIVO.
La consecución del objetivo Hb 12-13 gr.% deberá tener lugar
entre los 2-4 meses de iniciado el tratamiento (OPINIÓN), evitando,
simultaneamente, incrementos excesivos de Hb tanto en cantidad como en
rapidez. (EVIDENCIA).
(COMENTARIO)
En pacientes de alto riesgo cardiovascular los incrementos con brusca
normalización de los parámetros periféricos de eritropoyesis
puede asociarse a mayor mortalidad (6) (EVIDENCIA). La incidencia de efectos
adversos es inapreciable y comparable a la que se observa en período
de mantenimiento cuando el logro del objetivo tiene lugar mas pausadamente.
Dilatar a mas de 4 meses la asunción del objetivo no parece deseable
pues implica prolongar la patogenicidad propia de la anemia. (OPINIÓN).
(CONSENSO 14)
4. 3. DOSIS DE EPOETINA AL INICIO DEL
TRATAMIENTO.
Las dosis iniciales y la frecuencia de las mismas dependerá de
la severidad de la anemia, de la situación prediálisis,
DP o HD y de la vía escogida. (EVIDENCIA).
En HD las dosis típicas de epo-beta/darboepoetina por vía
subcutánea se sitúan entre 3000-9000 uI/ 15-45 ng / semana
en dosis única o distribuida. (EVIDENCIA). En el caso de usar la
vía intravenosa el rango de dosis no se modifica y puede emplearse
la epoetina alfa. (EVIDENCIA). Como sea que la vía SC ofrece mejores
respuestas con dosis menores huelga señalar que las dosis medias
de epo-beta / darboepoetina aplicadas por vía SC (4000-5000 uI/
20-25 ng) serán inferiores a las prescritas por vía IV.(EVIDENCIA).
En DP, cuando no exista opción para las vías SC o IV, se
podrá optar por la vía intraperitoneal. En este caso las
dosis son un 25-50% superiores a las requeridas en HD, a condición,
además, de inyectar la epoetina tras drenaje del dializado y de
postponer la siguiente entrada un mínimo de 30 minutos. (EVIDENCIA).
(COMENTARIO)
La darbepoetina no figura en las guías editadas hasta ahora debido
a su muy reciente introducción. Las dosis de darbepoetina que se
señalan son traducción de las correspondientes a epoetinas
alfa-beta, aplicando un coeficiente de transformación 1 ng / 200
uI. Este coeficiente es el propuesto por la firma comercial (19) pero
existe cierto grado de evidencia indicativo de que este coeficiente podría
situarse en rango superior (1 ng = 230-250 uI) (20).(EVIDENCIA).
La actividad de la darbepoetina es similar índependientemente de
que se utilice la vía SC o la IV. (EVIDENCIA) (19)
Debido a su prolongada vida media es factible su administración
quincenal. Esta administración quincenal puede resultat óptima
en situaciones estables de tratamientos en los que la vía SC sea
la indicada (19).
(CONSENSO 15)
4. 4. TITULACIÓN DE LA
EPOETINA.
En período de titulación las dosis de epoetina se
ajustarán quincenalmente conforme la respuesta eritropoyética
monitorizada semanal o quincenal. (OPINIÓN). Alcanzado el objetivo,
en aras de asumir su estabilidad, se monitorizarán los parámetros
de anemia mensualmente procediendo al ajuste de dosis en caso necesario.
(OPINIÓN).
La titulación conllevará (tabla 5):
incrementos de la dosis de epoetina del 50%
en caso de no haber logrado respuesta y del 25-50% en caso de que la respuesta
se mantenga por bajo del objetivo. (OPINIÓN).
reducción de las dosis en un 25 % en el caso de incrementos quincenales
de Hb o de Htc superiores a los 2.5 gr% o a 8 puntos, respectivamente.
La caida de la eritropoyesis durante la fase de mantenimiento será
indicación para incrementar dosis entre el 25-50%. La actitud frente
a incrementos estables de la Hb superiores a los 13.5 gr % deberá
depender del criterio clínico, debiéndose contemplar la
necesidad de reducir la posologia de epoetina en un 25 %. (OPINIÓN).
Tabla 5. EPOETINTERAPIA.
OBJETIVO Hb> 12
DEBE ALCANZARSE EN 2-4 MESES (OPINIÓN)
MEDIANTE DOSIS INICIALES SEMANALES.
(EPO-alfa-beta uI / Darbepoetina ng.
SI IV 3-9000 uI/15-45ng (OPINIÓN). (4-8000
EBPG, 9000 NKF-DOQI, OPINIÓN)
SI SC 4-5000Ui/20-25 ng (OPINIÓN). 6000 (EBPG, OPINIÓN)
SI IP 4-12000Ui/ 20-60 ng (opinión). (6000-12000 DOQI, OPINIÓN)
CONTROL ERITROPOYESIS INICIAL 1-2 SEM(DOQI-EBPG)
(COMENTARIO)
La extrema inhomogeneidad del los pacientes en pre-HD, DP o HD así
como de sus respuestas a la epoetina no permite establecer un protocolo
temporal estricto para la monitorización del grado de recuperación
de la eritropoyesis. (EVIDENCIA).
En la IRC no existe solamente déficit de epoetina endógena
sino, también, resistencia a sus efectos.( 31) (EVIDENCIA). Es
por esta razón por lo que en caso de no alcanzar los 12 gr de Hb
se indican incrementos de dosis del 50% y por lo que las reducciones de
dosis en caso de superación del objetivo se aconsejan del 25 %.
(OPINIÓN).
(CONSENSO 16)
4. 5. EPOETIN RESISTENCIA. DEFINICIÓN.
El paciente insuficiente renal, se halle en
pre-HD, DP o HD es un epoetin resistente relativo. Su respuesta a la epoetina
es dosis dependiente, sometida ésta a amplia variabilidad interindividual
(EVIDENCIA) (24).
Consideraremos la presencia de una epoetin resistencia sobreañadida
cuando dosis de epoetina alfa-beta / darbepoetina superiores a las 40000
uI / 200 ng semana, administradas por vía intravenosa, resulten
incapaces para alcanzar total o parcialmente el objetivo terapéutico.
(OPINIÓN).
(COMENTARIO).
La definición de epoetin resistencia ofrecida por las guías
no es coincidente. Mientras que las EBPG hablan de la mantenida
ausencia de respuesta a dosis de 20000 uI / semana en las NKF-DOQI
se define como la incapacidad para alcanzar el objetivo de Htc/Hb
en ausencia de ferropenia tras 4-6 meses de tratamiento con dosis de 450
uI/Kg/semana (IV) o 300 uI/Kg/semana (SC) o bien la incapacidad de mantener
el objetivo de Htc/Hb con estas mismas dosis.
Estas dosis de 20000-40000 uI/semana están muy por bajo de las
utilizadas en la anemia añadida y debida al cisplatino de determinadas
neoplasias, dosis que oscilan entre las 35000-150000 uI / semana y con
las que se consigue respuesta eritropoyética aún existiendo
múltiples condiciones de epoetin resistencia.
En el paciente en pre-HD, DP o HD la presripción de dosis superiores
a 40000 uI parece que no reporta incremento significativo de respuesta
pero no existen datos de estudios que utilicen las dosis empleadas en
oncología (21-23).
(CONSENSO 17)
4. 6. EPOETIN RESISTENCIA. MEDIDAS
DIAGNÓSTICAS.
Tabla 6.
EVALUACIONES ANTE UNA EPOETIN RESISTENCIA.
REINVESTIGAR CAUSAS DE EPO-RESISTENCIA (EVIDENCIA)
CUMPLIMIENTO TERAPÉUTICO (EVIDENCIA)
ASPIRADO MEDULAR (EVIDENCIA)
Admitir la existencia de epoetin resistencia supone
revisar la presencia de factores causales (tabla 6). Entre ellos, y en
primer lugar, el cumplimiento (EVIDENCIA). La exigencia de precisar la
vía IV a dosis de 40000 uI / 200 ng para epoetinas alfa-beta y
darboepoetina, respectivamente, supone garantizar la condición
del adecuado cumplimiento (OPINIÓN).
(CONSENSO 18)
4. 7. EPOETIN RESISTENCIA. MEDIDAS
TERAPÉUTICAS.
En caso de no apreciarse motivo añadido de epoetin resistencia
se deberá recurrir a los tratamientos convencionales de la anemia
previos a la introducción de las epoetinas con la exclusión
de la terapia androgénica (EVIDENCIA). Deberán, así
mismo, optimizarse la nutrición y la pauta difusiva-convectiva.
A tal fin deberá instaurarse tratamiento dialítico, inclusive
diario, al fin de obtener KtV superiores a 1.8 para la HD (EVIDENCIA)
(29,30) o de 2.4 en la DP (OPINIÓN).
En caso de observar ausencia total de respuesta tras de optimizar la depuración
extrarrenal deberá suspenderse la administración de epoetina
y profundizar en los métodos convencionales (OPINIÓN).
En caso de observar respuesta parcial, entendida como incremento de los
niveles basales de Hb y Htc sin alcanzar el objetivo Hb igual o superior
a 12, será el jucio clínico el que podrá resolver
respecto de la utilización de dosis oncológicas a título
de rescate compasivo, por tiempo no superior a las 4-6 semanas y monitorización
semanal / quincenal. (OPINIÓN).
(COMENTARIO).
En condiciones normales la epoetin resistencia suele asociarse, en primer
lugar, a ferropenia, y, en segundo orden de frecuencia, a infección
usualmente del acceso vascular-, hemorragias ocultas del TGI, desnutrición
y neoplasia (24).
La detección de causa de epoetin resistencia debe, obviamente,
conllevar intento de su corrección. En ausencia de factor potencialmente
causal se recomienda el tratamiento convencional aplicado antes de la
disponibilidad de las epoetinas (OPINIÓN). En cualquier caso conviene
recordar que el inicio de diálisis y la adecuación de la
nutrición resuelve en cierta medida la anemia del paciente en IRC
terminal, así como que el aumento de la dosis-frecuencia y convección
con la mejoría nutricional- permite recuperar niveles de
eritropoyesis mas confortables (28). (EVIDENCIA).
Por desconocer la posibilidad de respuesta a dosis mas elevadas, cual
en la anemia potenciada por antitumorales, es aceptable el uso puntual
y quasi compasivo de estas dosis en el paciente en HD, pero siempre con
un semanal/quincenal seguimiento de la respuesta y la permanente monitorización
de los posibles efectos adversos.(OPINIÓN).
(CONSENSO 19)
4. 8. EPOETINTERAPIA Y EFECTOS ADVERSOS.
MEDIDAS TERAPÉUTICAS.
Los efectos adversos mas frecuentes y clínicamente relevantes suelen
ser dosis dependientes y obedecer a incrementos de los niveles de Hb /
Htc excesivos y producidos en breve tiempo (6). (EVIDENCIA). (Tabla 7).
Tabla 7.
EFECTOS ADVERSOS Y SU TRATAMIENTO. (NKF-DOQI, EBGP)
HIPERTENSIÓN CONTROL FARMACOLÓGICO
(EVIDENCIA)
TROMBOSIS RIESGO EN IMPLANTES PTFE (EVIDENCIA)
(REBAJAR OBJETIVO Hb (OPINIÓN)
IAM-MUERTE CARDIOPATÍA SEVERA (EVIDENCIA)
REBAJAR OBJETIVO Hb (OPINIÓN)
HEMÓLISIS ANEMIA CEL.FALCIFORMES (EVIDENCIA)
(HbF+HbS) ENTRE 7-9g/dl (EVIDENCIA)
(si homocigotos)
ERITROBLASTOPENIA RETIRAR EPO + INMUNOSUPRESIÓN +
TRANSFUSIONES............(EVIDENCIA)
En caso de HTA, hiperkaliemia, disminución
de efectividad del tratamiento dialítico o de crisis comiciales
se recurrirá a las modificaciones técnicas pertinentes o
bien, en su caso, al tratamiento médico corespondiente, reduciendo
las dosis de epoetina si la Hb supera el objetivo según indicado
anteriormente (28). (EVIDENCIA).
En caso de evento cardiovascular, AVC, trombosis arterial periférica
o del implante PTFE usado como acceso vascular o hemólisis se rebajará
el objetivo de Hb reduciendo las dosis de epoetina acorde a lo indicado
anteriormente (6). (OPINIÓN).
En estas circunstancias será necesario evitar convecciones excesivas
o excesivamente rápidas.(EVIDENCIA).
La administración subcutánea de epoetina alfa conlleva riesgo
de inducir anticuerpos antieritropetina y eritroblastopenia o aplasia
pura de células rojas. Por esta razón su uso por excluye
la vía SC. El tratamiento de la eritroblastopenia requerirá
la administración de transfusiones y de fármacos inmunosupresores
(26). (EVIDENCIA).
(COMENTARIO).
Las epoetinas constituyen un grupo terapéutico excepcionalmente
seguro entre los que configuran la presente farmacopea. La incidencia
de efectos adversos que obligan a la retirada del producto es inferior
al 2% (14).(EVIDENCIA).
No existen, tampoco, datos que permitan afirmar un nexo de causa efecto
entre la epoetina y su efecto proeritropoyético y los episodios
CV, AVC o accidentes trombóticos, salvo, probablemente, en el caso
de los implantes vasculares de PTFE (6,25). (EVIDENCIA).
La incidencia de eritroblastopenia secundaria a epoetina alfa se ha cifrado
en un 20.06 / 100.000 años paciente para la vía SC y del
0.67 / 100000 años paciente con su utilización vía
IV (17). La incidencia de aplasia de células rojas en pacientes
exclusivamente tratados con epoetina beta considerando ambas vías
conjuntamente- podría situarse en el 0.14 /10000 años paciente
(18).
Su detección exige la inmediata retirada del fármaco (EVIDENCIA),
que no puede ser substituido debido a la presencia de reacciones cruzadas
entre los fármacos del grupo (26,27).(EVIDENCIA).
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